Archivos para septiembre, 2010


Damien Hirst es uno de los artistas vivos mejor pagados del mundo. Su obra se caracteriza por el impacto visual de sus creaciones que van desde una oveja sumergida en formaldehído (la obra se titula “Lejos del rebaño”) hasta una calavera humana decorada con más de ocho mil diamantes.

Estudió Bellas Artes en la Universidad de Londres, que rechazó su solicitud en varias ocasiones y tuvo que verse obligado a trabajar en una morgue. Parece que la unión de arte y muerte le sirvió de inspiración en su futura obra.

Otra de sus obras más conocidas que forma parte de su particular serie denominada “Historia Natural” titulada “La imposibilidad física de la muerte en la mente de algo vivo” se compone de un tiburón muerto de más de dos metros sumergido en un tanque con formol.

A pesar de su fortuna, su prestigio y sus innumerables seguidores de sus peculiares trabajos, no siempre le ha resultado sencillo exponer su obra sin tener que vérselas con las autoridades. En Nueva York le fue vetada su peculiar obra titulada “Pareja muerta follando dos veces”. Dos cadáveres, el de un toro y una vaca flotando en formol.

Por su trabajo “El becerro de oro” cobró unos catorce millones de euros.

Entre el año 2004 y 2007 logró vender obras que sumaban una cantidad estimada de treinta millones de euros.

Su obra más cara hasta la fecha es “Por el amor de Dios”. La famosa calavera humana formada por miles de diamantes auténticos.

Esta obra se vendió por unos setenta y cuatro millones de euros. Aunque más tarde se descubrió que había sido adquirida por el propio Hirst y su manager.

Puede permitirse comprar sus propias y carísimas obras ya que posee una fortuna de más de mil millones de dólares.

A pesar del carácter polémico que rodea a todas sus obras y exposiciones, Damien Hirst también ha demostrado ser un gran artista de la pintura.

Sus estilos pictóricos se denominan Pinturas de puntos (círculos de gran colorido dispuestos en diversas formas) y Pinturas gigantes (que como su propio nombre indica son enormes pinturas dispuestas también en círculos concéntricos).

Le pese a quien le pese, Damien Hirst es un gran artista. Arriesgado y polémico. Como debe ser siempre el arte.