Posts etiquetados ‘lina romay’


Tras la muerte de Franco en 1975 la libertad invadió cualquier círculo, cualquier ambiente y como no, el cine fue uno de ellos.

La denominada libertad sexual empezó con el cine que se denominó cine “S” que no era más que un reclamo para atraer masas y masas de público curiosos en busca de desnudos o sexo en la gran pantalla.

Así como antes incluso los títulos de películas eran cambiados por ser “indecentes” o bien cambiar frases de guiones como por ejemplo alterar la frase “pueden correrse un poco” por “pueden moverse un poco”. Los títulos de esta nueva generación hambrienta de libertad llegaron a un punto álgido con un trasfondo muy cómico que parecía que funcionaba y empujaba a los ciudadanos a las salas de cine.

Se podría decir que Lina Romay fue la mayor figura de esta nueva época trabajando en no pocas películas del subgénero junto a su marido Jesús Franco en filmes como: La chica de la bragas transparentes, El ojete de Lulú, Para las nenas leche calentita, Un pito para tres, Una rajita para dos…

Y en esto quisiera incidir, en esos títulos disparatados que hoy en día se han convertido en verdaderos clásicos.

Aparte de los ya mencionados del tándem Franco-Romay nos encontramos con otros títulos similares en lo que se refiere a total desvergüenza.

Así tenemos por ejemplo: No me toques el pito que me irrito, La Pitoconejo, Mi conejo es el mejor (con Lina Romay), Atraco a sexo armado, En busca del polvo perdido, El fontanero, su mujer y otras cosas de meter (también con Lina Romay), Esas chicas tan pu…, Colegialas lesbianas y el placer de pervertir, Ya no soy virgen ¡olé! ya no soy virgen, Porno situación limite y un larguísimo etcétera.

Y así hasta sumar cientos de películas ya olvidadas que pese a quien le pese formaron una parte indiscutible de la libertad no sólo sexual sino global de una España ávida de sensaciones nuevas.

A directores como al ya mencionado Jess Franco le debemos dar las gracias por sus peculiares aportaciones a directores como Carlos Aured, Justo Pastor y a diversos actores y actrices como Andrea Albani, Teresa Gimpera y otros muy consolidados entonces y ahora que no les quedaba otra opción que participar en estas películas si querían seguir trabajando como fue el caso de Alfredo Landa, Emilio Gutiérrez Caba…

Tras el cine denominado “S” apareció el cine clasificado “X” con muy poca imaginación y ya alejado del sentido del humor cañí que caracterizaba a este subgénero. El lapso de tiempo fue corto pero muy fructífero.

¡Larga vida al cine “S”!

Lina Romay; el mito

Publicado: 25 febrero 2010 de trasho80 en Cine
Etiquetas:, ,

Lina Romay es sin duda una de las actrices y directoras más prolíficas de la historia del cine español. Nacida en Barcelona en 1954, comenzó su carrera a principios de los años setenta participando en un gran número de films de distintos géneros.

Unida sentimentalmente al gran director de cine Jesús Franco desde hace más de treinta años, Lina Romay ha demostrado sus múltiples facetas en el mundo del cine protagonizando más de cien películas, dirigiendo, escribiendo, montando…

Desde su primer film con Jesús Franco, “La Maldición de Frankenstein”, la carrera de esta actriz no se detuvo participando además con otros directores como Jorge Grau, Carlos Aured y Ken Dixon entre otros.

No hay que llevarse a engaños con su carrera profesional, Lina Romay no es un mito del cine casposo o undreground, es un mito del cine en general y una rompedora de tabúes en una época en la que España necesitaba justo eso, libertad. Y Lina Romay fue la primera en demostrarnos que la interpretación es algo más que participar en películas.

Casi desconocida en nuestro país excepto en círculos determinados, en el resto del mundo: Italia, Estados Unidos, Francia o Alemania, sigue siendo un reclamo para diversos proyectos que sigue llevando a cabo con la misma dedicación y entrega.

Su última participación es en el film “Paula-Paula” de Jesús Franco, una versión del clásico del Dr. Jekyll y Mr. Hyde donde Lina Romay interpreta el papel de Alma Pereira, una detective.

Esperemos que su participación en el cine siga igual de imparable, aunque sea en pequeños circuitos, pero que continúe como hasta ahora, haciendo lo que quiere, deleitándonos con su trabajo, inspirando a muchos y enamorando a otros tantos.