Archivos para mayo, 2010


Genesis P-Orridge (Neil Andrew Megson) es muy probablemente uno de los artistas más completos, diferentes y undergrounds que jamás han existido.

Escritor, músico, artista incatalogable, Genesis P-Orridge representa el “todo vale” en cualquiera de los múltiples campos sub-culturales en los que se sumerja.

Tremendamente influenciado por el escritor William S. Burroughs, su carrera artística comenzó a finales de los años sesenta. Fue entonces cuando formó parte del grupo artístico COUM Transmissions al mismo tiempo que trabaja con la banda Industrial Throbbing Gristle. A finales de los setenta y a raíz de una de sus bizarras performances, el Parlamento Inglés los califica como “destructores de la civilización”.

Posteriormente crea la Psychic TV, visitando numerosos países incluyendo España y creando un enorme revuelo en el mítico programa La Edad de Oro.

Es con este grupo cuando su estilo se vuelve algo más accesible para el público, logrando éxitos más que notables y acogiendo a un mayor número de fans alrededor del mundo.

Pero Genesis P-Orridge es por naturaleza demasiado subversivo como para personificar siempre el mismo artista o en este caso la misma persona.

Y entonces llegó la Pandroginia.

Junto con su pareja Lady Jaye (fallecida a finales de 2007) deciden ir más allá de las leyes de la naturaleza a través de la cirugía plástica y toman la decisión de modificar sus cuerpos para parecer exactamente la misma persona.

Un nuevo género sexual y espiritual que denominaron Pandroginia.

Misma ropa, mismo peinado, mismo maquillaje y mismo sexo. Durante catorce años Genesis P-Orridge y Lady Jaye se esculpieron a sí mismos hasta casi lograrlo. Hasta que Lady Jaye murió de un problema en el corazón.

Fue entonces cuando decide parar el proceso pero en ningún momento se plantea volver atrás para recuperar su aspecto y sexo inicial.

Tampoco importaba el hecho de ser padre de dos hijas, para Genesis P-Orridge somos dueños de nuestra propia evolución.

Actualmente a sus sesenta años, sigue trabajando en su peculiar universo que a los demás nos atrae y repele al mismo tiempo. Hace dos años volvió a visitar España recordando aún la huella indeleble que dejó en los espectadores de la primera cadena en Octubre de 1984.

En este tiempo también mutó su grupo que pasó de ser Psychic TV a PTV3.

Auténtico héroe contracultural, extraño, brillante, subversivo, genial, único, Genesis P-Orridge es cualquier cosa menos un artista encasillado o aburrido.

Rabbits de David Lynch

Publicado: 19 mayo 2010 de trasho80 en Cine
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En el año 2002, David Lynch sorprendió a sus fans presentando la mini serie “Rabbits” en su página web.

A través de ocho episodios de nueve minutos de duración, Lynch nos invitaba de nuevo a su peculiar universo. Esta vez presentándonos una especie de obra teatral representado por tres conejos gigantes.

Sin una trama concreta (o lógica), con pequeñas conversaciones y largos espacios de silencio, “Rabbits” se convirtió de inmediato en un fenómeno nuevo a tener en cuenta en la filmografía de su director.

Surrealista, agobiante y pesadillesca, “Rabbits” nos presenta a tres conejos gigantes en una habitación (interpretados por Scott Coffey, Naomi Watts, Laura Elena Harring y Rebekah del Río). Siempre en plano general, con risas enlatadas en los momentos más inesperados, silencios que incomodan al espectador rotos por frases y diálogos sin sentido.

Como suele ser habitual en los trabajos de Lynch, la sinopsis que presentó parecía bastante sencilla, nada más lejos de la realidad: En una ciudad sin nombre, inundados por una lluvia continua, tres conejos viven con un terrible secreto.

Un secreto que jamás se descubrirá, con una serie de momentos que complican o desvirtúan esa supuesta sinopsis argumental, “Rabbits” es simplemente una pesadilla filmada, una inquietante pesadilla.

En el año 2006, Lynch rodaría INLAND EMPIRE, incluyendo en su metraje varias secuencias de la serie así como incluyendo el personaje del conejo macho, llamado Jack, en la trama (si es que existe) de la película.

Absolutamente recomendable para cualquier fan de Lynch, “Rabbits” se puede encontrar íntegra y con subtítulos en español en la página Youtube.


El espectáculo más oscuro y bizarro, el acontecimiento que marcó un hito en la historia del gore, el subgénero Ultragore alemán, el nacimiento de la necrofilia como hilo argumental de una obra cinematográfica. Todo eso y mucho más es Nekromantik.

Nekromantik nace en Alemania en 1987 de la mano de un director berlinés llamado Jörg Buttgereit. Inmediatamente se convierte en una película de culto por su mirada directa y sin tabúes acerca de la necrofilia, por su look realista casi documental y sus escenas erótico-sangrientas.

En ella, Rob, un perturbado necrófilo que trabaja recogiendo cadáveres en las carreteras, roba un cadáver putrefacto y se lo lleva como juguete sexual para él y su novia, la también necrófila Betty.

Las escenas necrófilas se nos muestran con todo lujo de detalles, incluso empleando la cámara lenta. Con un aire enfermizo que traspasa la pantalla, nos sentimos testigos de primera línea de una de las parafilias más brutales y extremas que sumadas al amateurismo de la película nos ofrecen una experiencia única, sucia y diferente.

Aparte de la necrofilia como elemento central del film, veremos momentos tan impactantes como una decapitación con una pala, un baño en vísceras de gato y un suicidio tipo hara-kiri donde un pene eyacula sangre y semen en primer plano.

Obviamente las reacciones tras estrenarse Nekromantik en el Sputnik Cinema de la República Democrática fueron en su mayoría de rechazo absoluto, tildando la película de sucia y gratuita, enfermiza y repugnante y calificando a su director como un enfermo mental.

Ya se sabe que este tipo de reacciones y críticas ayudan a crear un halo de prohibido a este tipo de películas y eso fue lo que ocurrió en este caso.

Para un pequeño sector que poco a poco se fue acrecentando, Jörg Buttgereit se transformó en un director a tener en cuenta, un director anti tabúes que trataba el tema de la necrofilia de la forma más natural del mundo y que reivindicaba sus derechos como cineasta, ofendiéndose profundamente de que su película fuese vetada en casi todos los países (en Noruega y Gran Bretaña aún sigue prohibida).

Incluso en España fue rechazada a última hora su proyección, junto con su secuela, de la Mostra de Valencia. Algo inconcebible teniendo en cuenta la libertad cinematográfica de la que por suerte disfrutamos en nuestro país.

Estas prohibiciones transformaron Nekromantik en un film de culto de forma casi instantánea, lo que propició una secuela cuatro años después.

Una secuela que aunque pueda parecer imposible, superó a su predecesora en inmundicia, litros de sangre y claro está, sexo con cadáveres.

En Nekromantik 2 la historia gira en torno a Mónika, una necrófila que desentierra el cuerpo descompuesto del protagonista de la primera parte.

Poco después inicia una relación sentimental con Mark, que no entiende los gustos de su nueva novia pero los comparte a regañadientes.

Algo más elaborada que la primera parte, aunque con muchos momentos torpes, estirados y sin ritmo, Nekromantik 2 fue inmediatamente perseguida desde que se conoció su existencia.

Cuatro redadas en un año, donde la policía irrumpía donde se exhibía la película y destruía las copias y el material publicitario, negativos quemados, visitas de las autoridades a la casa del director donde requisaban todas las copias que encontrasen del film para destruirlas, Nekromantik 2 estuvo casi a punto de desaparecer del todo.

Tras un juicio que duró seis meses se determinó que en Nekromantik 2 el arte justificaba la violencia y de ese modo la película pudo ser distribuida (con muchísimas restricciones) en otros países.

En la actualidad cualquiera de ambos films pueden ser adquiridos sin ningún problema (incluso han sido editados en DVD) y en su momento se editaron en España los dos títulos con su metraje íntegro de la mano de la distribuidora Manga Films.

Existe un documental making off titulado Corpse fucking art (El arte de follar cadáveres) con entrevistas al director, detrás de las cámaras, etc.

Nekromantik es hoy por hoy un título clave dentro del cine más prohibido y underground, una película que si bien no puede ser visionada sino por un público muy determinado, se ha hecho su pequeño hueco con fans acérrimos que incluso visten camisetas con la portada de la película.

La censura no tiene cabida en nuestra sociedad y por mucho que se persiga un tema que a más de uno le pueda repugnar no se puede ir en contra de la libertad de expresión. Las películas están ahí y es una opción personal el exponerse a ellas o no. En este sentido Nekromantik es un claro ejemplo de superación y triunfo. De la persecución al cine de culto. De la necrofilia al subgénero. De los circuitos oscuros al mercado mundial del DVD.


Tarnation es algo más que un documental al uso. Es una perspectiva visual única y apabullante de la mente de Jonathan Caouette, su protagonista.

Como en un extraño viaje audiovisual y lisérgico, nos adentramos en la extraña vida de una persona que conoció la locura desde el primer día en que nació.

Caouette mezcla imágenes en vídeo de Super ocho, fotografías, recuerdos, diarios, anécdotas y momentos concretos vividos para ser captados por el objetivo de su cámara.

Partiendo de la historia de sus abuelos maternos, Jonathan Caouette nos presenta a su madre: Renee, de manera clara, sin concesiones. Mostrándonos la locura de su madre, la suya propia y la búsqueda de la luz y la cordura a través del cine y de la música.

Podría parecer un claro ejercicio de ego si no tuviésemos en cuenta el tiempo que duró el proceso de creación de este documental (más de veinte años) y la necesidad de convertir en arte algo tan terrorífico como son nuestros traumas más profundos y nuestras peores pesadillas.

Y aunque sí que es cierto que Caouette tiene un claro perfil exhibicionista (al fin y al cabo nos abre las puertas de su pasado más oscuro), todo eso se queda en el olvido mientras nos abre esa puerta e inconscientemente entramos en su particular universo.

En esta ocasión, la cámara no sirve tan sólo para grabar determinadas situaciones, va mucho más allá. Se diría que es un elemento terapéutico para Jonathan. Un ojo subjetivo que tan sólo observa y convierte sucesos terribles en un elemento artístico.

En Tarnation (producida por los directores John Cameron Mitchell y Gus Van Sant), Caouette convierte en biografía sus más de veinte años de imágenes personales de archivo. Sin melodramas baratos ni artificios prefabricados, nos cuenta la extraña enfermedad mental de su madre, su violación de la que fue testigo siendo un niño, sus abusos físicos y psíquicos con diferentes familias de acogida, sus intentos de suicidio siendo adolescente y su sueño de dedicarse al mundo del cine y del espectáculo.

Su viaje empieza en Texas y finaliza en Nueva York, donde logra la fama por este documental y por su participación en el musical Hair, entre otros trabajos.

El cine underground le serviría de inspiración en su más tierna juventud, en la película podemos ver como visiona sin cesar obras tan dispares como la trilogía de Warhol y Morrissey, La semilla del diablo, Carrie, El exorcista, Yo Cristina F, Terciopelo Azul, The Wiz y muchas otras.

La música es un punto muy importante en su trabajo. Combinando las imágenes con canciones que añaden a la historia un tinte a veces terriblemente cautivador y a veces terriblemente grotesco, su banda sonora se compone de grupos tan variopintos y geniales como The Cocteau Twins, Marianne Faithfull, Lisa Germano, Glen Campbell, Low y Dolly Parton entre otros.

Película absolutamente recomendable, no apta para cualquier tipo de público. Tarnation es hermosa, dulce, terrible, dramática, fuerte, innovadora y genial.

Por desgracia, jamás se editó en nuestro país, aún siendo estrenada y presentada por el propio Jonathan Caouette en el Festival de cine de Gijón.

A veces es necesario mostrar la realidad sin prejuicios, sin cortapisas, de manera directa y real y Tarnation logra esto y mucho más.

Y advertido queda el espectador, al que no le guste el lado oscuro de las cosas no tiene por qué mirarlo, pero no por ello dejará de ser algo real y cercano para cualquiera.

Como dice la poesía Desiderata de Max Ehrmann que se incluye en el metraje del documental: Y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante, ellos también tienen su historia.