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«Fando y Lis», obra teatral del dramaturgo Fernando Arrabal, escrita en su juventud en un periodo de convalecencia en un hospital, es su obra más adaptada y más conocida.

En 1968, su amigo Alejandro Jodorowsky (fundador junto a Arrabal y Roland Topor del Movimiento Pánico) le propone adaptar su obra al cine.

El resultado de esta unión cinematográfica pasaría a la historia del séptimo arte como una de las mayores obras maestras del cine surrealista.

La película trata sobre la historia de Fando y Lis, una pareja de novios que buscan una ciudad mágica llamada Tar.

Fando es impotente y Lis es paralítica. Su relación es terriblemente masoquista y cruel. En su camino por encontrar la ciudad de Tar se encuentran con personajes de lo más variopintos como un grupo de músicos que tocan instrumentos en llamas, un mendigo pobre que pide sangre, una pareja de señoras que se juegan a un hombre a las cartas, etc.

Fando busca esa ciudad porque su padre le habló de ella en su infancia, Lis espera pasar el resto de su vida con Fando y a pesar de su minusvalía y de sus malos tratos le sigue con fervor.

Nunca llegarán a Tar ya que como se nos apunta en uno de los varios capítulos que conforman la película: «Y Tar estaba dentro de su cabeza«.

El paraíso es inalcanzable para ambos en ese mundo destruido por las guerras y no hay lugar para Tar, sólo para el sufrimiento y la muerte.

Finalmente, Fando mata a Lis a patadas por haber roto el tambor de su infancia que tanto le gustaba. Y como le prometió a Lis al inicio del film, va a verla al cementerio con una flor y un perro. Y se queda junto a su tumba, esperando que le hable mientras las hojas secas lo entierran en su eterna espera y ahí comprendemos una de las frases claves de la película: «Y cuando quise separarme de ella, me dí cuenta que ya formábamos un sólo cuerpo con dos cabezas«.

La búsqueda de Tar se quedó en una ilusión utópica, en un cuento infantil que Fando llevó hasta las últimas consecuencias, arrastrando a Lis con él.

Película enormemente compleja, llena de simbologías, hermosa, poética y terrible, no fue bien entendida en su estreno en el festival de cine de la ciudad de Acapulco provocando un motín.

Fernando Arrabal asegura no entender esta obra suya, y la tilda incluso de mediocre. Los nombres de sus protagonistas son los anagramas de Fernando (Fando) y Luce (Lis), esposa de Arrabal y madre de sus dos hijos.

Con esta película, Alejandro Jodorowsky demostró su peculiar forma de escribir y rodar cine, confirmando su genio con su siguiente film: «El Topo».

Los paraísos como Tar no existen y si existieran como se ha comentado antes estarían dentro de nuestras cabezas o luchando por conformarnos con el mundo en el que vivimos porque como le sugiere Lis a Fando: Lo que tienes que hacer en esta vida, Fando, es luchar.

Una obra maestra indiscutible digna y merecedora de los mayores elogios, que despierta las mismas sensaciones que nos describe con voz en off Alejandro Jodorowsky al inicio del film, describiéndonos ese paraíso imposible:

Había una vez hace ya mucho tiempo una ciudad maravillosa llamada Tar. En esa época todas nuestras ciudades estaban intactas, no se veían ruinas porque la guerra final aún no había estallado. Cuando sucedió la gran catástrofe desaparecieron todas las ciudades menos Tar. Tar existe aún, si sabes buscarla la encontrarás. Y cuando llegues a Tar la gente te traerá vino y soda y podrás jugar con una caja de música que tiene manivela. Cuando llegues a Tar ayudarás en la vendimia y recogerás el escorpión que se oculta bajo la piedra blanca. Cuando llegues a Tar conocerás la eternidad y verás el pájaro que cada cien años bebe una gota de agua del océano. Cuando llegues a Tar comprenderás la vida y serás gato y fénix y cisne y elefante y niño y anciano y estarás solo y acompañado y amarás y serás amado y estarás aquí y allá y poseerás el sello de los sellos. Y a medida que caigas hacia el porvenir sentirás que el éxtasis te posee para ya no dejarte más.